
21 de nov de 2022
La actual situación social y ambiental que enfrenta al proyecto Hidroeléctrico Ituango S.A E.S.P, en la cual desde el pasado 16 de noviembre cerca de 400 integrantes de las 15 asociaciones articuladas al Movimiento Ríos Vivos se movilizan ante el edificio de EPM ubicado en Medellín, evidencia una página a superar en la construcción de “Colombia Potencia Mundial de la Vida”, como lo es “rentabilizar el miedo”, una de las formas de desplazamiento de las comunidades de su territorio, producida, entre otros aspectos, por la construcción política, social y económica de condiciones de riesgo al favorecer los intereses corporativos de la empresa EPM y otros actores económicos relacionados con la principal obra de infraestructura que en la actualidad se construye en el país.
La Línea de Investigación en Estudios Socioculturales y Problemática Ambiental (IESPA) www.iespautp.tk como uno de los integrantes del Consejo Solidario Internacional del Movimiento Ríos Vivos, ha venido acompañando la disposición de este Movimiento en conformar una mesa de negociación con EPM, proceso durante el cual se incentivó una lectura crítica del informe de Peritaje POYRY PORT AFRY, finalmente, materializada en la Objeción Jurídica firmada por el Movimiento Ríos Vivos como respuesta a la Resolución 820 de 2018 de la Autoridad Nacional en Licencias Ambientales -ANLA- frente a la estabilidad física del proyecto y la situación de riesgo de las comunidades.
Tanto desde el conocimiento, idoneidad y trayectoria especializada de los Ingenieros Geólogos Modesto Portilla como de Luis Alberto Arias, al igual que los investigadores convocados, el Consejo Solidario Internacional del Movimiento Ríos Vivos, aportaron argumentos técnicos y sociales en pro de cada una de las peticiones hoy vigentes de quienes representan los intereses de las comunidades afectadas. Destacamos, entre otros, el siguiente:
La noción y propuesta de riesgo es reduccionista, reactiva y fiscalista. Se observa cuando el equipo consultor denomina lo social en el componente medio ambiente reduciendo el tema a integrar las comunidades afectadas en un Plan de Acción en la Emergencia (EAP), y sobre todo a extender la vulnerabilidad del proyecto a algunas áreas que lindan con la llanura del Caribe. En otras palabras: se incluye lo social solo alertando sobre la exposición de nuevas posibles víctimas en otro extenso territorio (pág. 20).
Al leer la “urgencia” de la entrada en operación de las dos turbinas del proyecto, la preocupación por la “garantía” a cubrir el incumplimiento de los plazos “voluntarios” ante la Comisión de Regulación de Energía y Gas -CREG- antes del 30 de noviembre, los desatinos e ineficacia de EPM para dar cumplimiento a la Resolución 1056 del 4 de noviembre de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres -UNGRD- , las razones esbozadas en los debates públicos tanto en Cámara de Representantes como en Senado de la República durante la última semana, como los juicios emitidos en el último comunicado del Movimiento Ríos Vivos del día sábado 19 de noviembre, la Línea de Investigación en Estudios Socioculturales y Problemática Ambiental de la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad Tecnológica de Pereira, rechaza enfáticamente:
Las amenazas a la actual Directora del Movimiento Milena María Flórez y al reconocido líder Genaro de Jesús Graciano.
El manejo poco objetivo de la información que algunos medios de comunicación están difundiendo de la legítima protesta.
Por último, las verdaderas garantías de este movimiento de resistencia y de las demás comunidades afectadas frente a la prevalencia de la continuidad de la vida en su territorio que incluye, inherentemente, las mejores condiciones de sus ecosistemas hacia esa economía productiva que contrarreste aquella basada en estos megaproyectos extractivos.
Como Línea de Investigación interesada con los arraigos y prácticas culturales, comprometida con una transición energética justa desde el punto de vista social y ambiental acompañamos al Movimiento Ríos Vivos. De la Responsabilidad, de la capacidad de respuesta de Todos los Colombianos, y de quienes representan el actual gobierno se hará posible una lucha por la verdadera sustentabilidad de los territorios, donde se tenga como bandera hacer posible el cese del riesgo eterno de nuestras comunidades.
